Un paso más cerca de Brasil

Pasito a pasito nos vamos acercando a Brasil, aún no las tenemos todas con nosotros para tener una fecha fija para irnos para allá, pero vamos dando pasitos.

El último paso que dimos fue la venta del coche. Sí, ya he vendido el coche… es un pequeño paso pero es algo que se tenía que hacer sin embargo no me preocupaba demasiado, sabia que de un modo u otro lo vendería antes del 4 de octubre que es la fecha a partir de la cual podemos establecer una fecha para irnos.

Sin embargo, lo que sí que nos preocupa, a ambos, es la venta del piso. Es una mala fecha para vender un piso, ya que la gente está de vacaciones o acaba de llegar de las mismas y no está por ver pisos. Pero aún así, hay algo que me escama, como estábamos nerviosos por que se vendiera el piso pronto firmamos un contrato de 3 meses en exclusiva con una inmobiliaria que hasta ahora nos ha enviado a casa a 2 personas desde el 15 de julio. Ya comenzamos a estar un poco moscas con ellos, para empezar porque los primeros que viniero eras una pareja de viejunos que ya venían sabiendo que el piso era demasiado grande para ellos porque tiene 3 habitaciones. Estos señores vinieron después de que Ellen hiciera una visita a la inmobiliaria para preguntar por esta carencia de posibles compradores. Un poco antes de que acabase julio vino otra visita… casualmente Ellen había hecho otra visita a la inmobiliaria.

Hace poco nos encontramos por la calle con una de las vendedoras de la inmobiliaria y, después de los saludos e intereses de rigor por sus vacaciones, le comentamos que aún no habíamos vuelto a recibir a nadie en casa en todo agosto y - ¡oh, campos de soledad, mústios collados! - poco después llamaron, a mi móvil, para enviarnos una visita (para ayer) que oportunamente se canceló. ¿Sería porque estaba comenzando a chispear y como dice Ellen “la gente es de papel y la lluvia les deshace”? ¿Tendría que ver algo con la llamada que recibí antes, a casa, para decirme que hoy habría otra visita?

No se, hoy se supone que irá alguien a ver el piso a una hora en la que ni Ellen ni yo estamos ahí. Ayer un poco antes de la cancelación de la cita (llamando a mi móvil) me llamaron a casa para decirme que hay una nueva persona interesada por el piso. Parece como si la llamada fuera para ver si estaba yo en casa y como estaba cancelar la visita de ayer (que probablemente no existiera). Comenzamos a estar un poco paranoicos, pero es que parece que si no se aprietan a estos inmo-vendedores no mueven un pelo para venderte el piso.

A parte de esto, solo quedan meros trámites y es por eso que tenemos tantas energías puestas en, o pendientes de, la venta del piso. Es lo único que nos queda que no depende de nosotros, de modo que la impotencia al ver que aquí no viene nadie es tremendamente desoladora.

3 Comments »

  1. peppermint said,

    August 18, 2006 @ 9:51

    Yo estoy interesada en comprar, si me lo dejaras en santiago podríamos ir a verlo. Mira que no vivir en santiago, ya les vale…. Por otro lado, no te preocupes, porque las cosas se dan bien. Ahora no es el mejor momento para vender, y aunque la inmobiliaria te esté mareando, no temas porque en un par de meses se les termina su contrato y puerta. Seguro que luego encuentras una mejor oportunidad para vender. Una vez me dijeron que cuando las cosas no se dan es poque no es su momento. No se rindan, Brasil seguirá estando allá donde lo dejaron, y podrá volver pronto.

    Manden fotos.

  2. PePeLiNuX said,

    August 18, 2006 @ 10:14

    nen, animos, seguro que en 3 o 4 meses lo vendes, no sabia que tenias blog hasta que se me ha ocurrido leer este post.

    Es verdad que las brasileñas estan todas mazizas?

  3. programmingape said,

    August 18, 2006 @ 10:29

    Peppermint: Si quieres te lo llevo a Santiago :) Hasta envuelto en papel de regalo rosa con topos verdes. Lo malo es que no se como se lo montarán los vecinos si de golpe les quito el piso bajo. :P

    PePeLiNuX: ¡Cuánto tiempo sin saber de ti! Lo último que supe es que acabaste hasta los cojones de Pipeline. Lo malo de los 3 o 4 meses es que a mi mujer (a.k.a. Ellen) se le acaba el contrato en noviembre y para esa fecha ya queríamos habernos ido, así no tiene que buscarse un trabajo durante el tiempo extra que estemos aquí.
    En cuanto a las brasileñas macizas, Ellen, para mí sí que lo está, pero no te fies de las revistas esas de Man “especial brasileñas” y polladas por el estilo, que de todo hay en la villa de $DEITY.

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