De Interrogatorios

El pasado lunes se me ocurrió como podrian ser mas eficaces los interrogatorios de la policía, ni usando pentotal sódico ni nada por el estilo.

Nunca he tenido la suerte de sufrir un interrogatorio policial, de modo que solo puedo imaginarme que seran una versión algo adulterada de los que se ven en las películas, algo así entre Jack Bauer y psicólogos amiguetes interrogando quinceañeros.

Sea como fuere, estos interrogatorios los suelen basar en intimidación; ya sea indirectamente: “te vas a pasar mucho tiempo en la cárcel y te van a dejar en culete ‘asín’ (haciendo una circunderencia con ambas manos)”, o bien algo más directamente: Jack Bauer le enchufa los cables recien arrancados de la base de una lámpara, que hasta hace unos segundos alumbraba la cara del detenido, en los pezones, repite la acción hasta 5 veces antes de preguntarle donde dejó el bocadillo que él tenía guardado en su taquilla y que el sospechoso le sustrajo.

Este metodo, por muy buenos resultados que pueda dar es bastante ineficiente, si es el primer caso suele requerir mucho tiempo del que no se suele disponer y si es como en el segundo caso aunque el tiempo es menor se produce un incremento en el gasto de electricidad, se tienen que comprar lámparas nuevas y a veces el sospechoso muere.

Sin embargo hay un método que podria utilizar la policía, un método que podriamos denominar el Método Peluquería. Este método consistiría en ambientar una sala de interrogatorios como si se tratase de una peluquería (no importa si es para hombres, mujeres o unisex, porque este método funciona exactamente igualmente) y formar a los interrogadores en las artes de la peluquería. Este arte ya incluye un método infalible de anular cualquier protección/resistencia consciente por parte del sospechoso/cliente. El sospechoso, sín saber como ni porque le estará contando al peluquero-interrogador todo lo que quiera saber.

Este método tiene las ventajas de que se utiliza muy poco tiempo, no hay apenas gasto extraordinario y el sospechoso no solo no muere sino que ni siquiera es conciente de que acaba de delatar a todo dios. Y esto hace que se le pueda dejar ir para acabar atrapando a algún pez mayor.

Nota: hay que ver el tiempo que da para escribir chorradas en una cola de facturación.

3 Comments »

  1. Mars Attacks said,

    November 2, 2006 @ 19:26

    Acabo de darme cuenta de que el otro día le largué al peluquero el pin de la tarjeta de crédito…

    Llamaré al
    ou uan uan eit, nain nain naaaaaaaain… :D

  2. the vice said,

    November 2, 2006 @ 22:29

    Chico te acabas de quedar conmigo :D

    Yo me estaba esperando que contaras como al peluquero se le iba la tijera y le cortaba una oreja primero, la otra despues y luego se iba a cortar otras cosas.

    En fin, que tengo el cerebro lleno de mierda.

  3. programmingape said,

    November 3, 2006 @ 8:11

    0118999881999119725 3

    xDDD x”D

    Eso sí que es un número bueno y no los de Perdidos.

    the vice, eso sería el método Jack Bauer :) y ya lo tiene patentado la UAT, el de peluquería es más sutil.

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