Desde que estoy aquà tengo a mi disposición un coche al que llamamos cariñosamente “O Mortinho†(El Muertito).
O Mortinho es un Fiat Prêmio que cuando lo sacaron de fábrica, allá por 1987, funcionaba con alcohol como combustible, igualito que Bender, y en un momento de su historia le pusieron un kit que le permite funcionar también con gas natural.
Desde que está a mi disposición solo lo he conducido con gas natural y no ha dado más problemas de los que es de esperar que de un coche del 87.
Una vez se calentó demasiado y tuvimos que parar en una carretera entre Piabetá y Petrópolis a esperar que se enfriase un poco, una carretera que llaman “Meio da serra†hecha a base de paralelepÃpedos que sube hasta Petrópolis haciendo eses escalando una serie de montañas escarpadas.
O Mortinho tiene los neumáticos lisitos, es decir sin marcas para desalojar agua, y ligeramente agrietados, esto hizo que otro dÃa, de camino a Magé se nos explotó un neumático y tuvimos que esperar en la carretera a que pasara un servicio de ayuda que tienen aquà gratuito para los usuarios de las “Rodovias†ya que no tenÃamos ni llave ni gato (aquà lo llaman macaco). Después de que nos cambiaran la rueda, fuimos poquito a poco (porque la rueda de recambio está peor que la que nos falló) hasta el barrio más próximo de Magé, SuruÃ, en busca de un borracheiro que, a pesar de lo que pueda parecer por el nombre no es un sitio donde la gente se va a emborrachar, es un sitio donde compras un neumático que muy probablemente sea uno remendado de algún otro que se dejó los bajos del coche en la carretera. Después de cambiar de nuevo la rueda seguimos nuestro camino hasta Magé.
Ese mismo dÃa, de Magé fuimos a Teresópolis con el coche cargado de gas, pero al llegar allÃ, el gas ha disminuido tanto que nos vemos obligados a llenar O Motinho de nuevo si queremos volver y, ¡oh, campos de soledad, mustios collados!… nos informan en una gasolinera (que aquà llaman “postoâ€) que en Teresópolis son mejores que nadie y no hay gasolineras que tengan surtidores de gas. Menos mal que el coche es “dual†y podemos ponerle alcohol para funcionar, pensamos los tres. Pero después de llenar el depósito de alcohol el coche se niega a arrancar. O Mortinho morreu (El muertito murió). Por suerte, esta vez si, la gente Brasil en general y la de Teresópolis en particular, es una gente muy amable que te ayuda en lo que puede y el de la gasolinera se estuvo un rato mirando el motor y rascándose la cabeza intentando averiguar que ocurrÃa hasta que se acercó un colega suyo (supongo) que de un solo vistazo dijo que era el filtro del alcohol y en un par de movimientos bien calculados lo solucionó, eso sÃ, después de que alguno se diera un par de tragos de alcohol vehicular usando la táctica de “chupar del tubito para ver si es la bomba lo que fallaâ€.
Después de eso, el coche va raro y es que el alcohol es más dificil de manejar que el gasoil, si está muy frio olvÃdate de arrancar o si lo consigues reza para no encontrarte con una retención porque a la mÃnima que pares, se cala el coche, pero ojo, que este coche no se puede calentar demasiado asà que ojito que sobrerrevolucionar el motor. Y lo mejor de todo es que estos dÃas para que funcione tengo que ir pedaleando, ya que tengo que ir dando golpecitos al pedal del acelerador para que no pierda potencia el motor y se acabe parando.
Vale, ya se que esto ha quedado de lo más inconexo, pero llevo unos dÃas que no paro entre Piabetá, Magé, Guapimirim, Petrópolis y Teresópolis y no acabo de recordar bien ni que ocurrió ni como fue.
En cuanto me acuerde pongo una foto del coche.