Archive for June, 2007

Salas de espera

Una cosa bastante curiosa de los brasileños, bueno más bien de sus empresas, es que en las salas de espera acostumbran a tener dispensadores gratuitos de agua y termos con café y té.

La cosa es que los sueles encontrar en bastantes lugar y lugares bien diferentes, como por ejemplo en las salas de espera de algunos bancos (sí, aquí los bancos acostumbran a tener salas de espera con banquitos para que esperes a que te toque tu número (porque suelen tener también sistemas de tickets -senhas- para gestionar las colas). O en consultorios médicos (no en hospitales), como al oculista que fuí ayer. En las instituciones gubernamentales.  Y lo que más me extrañó la primera vez que lo ví, a la salida de los restaurantes de “comida a kilo” (son restaurantes tipo buffet libre en los que pesas la comida antes de sentarte a devorarla), en estos sítios en lugar de ofrecerte como postre un cafelito, o un té o algo así, el café te lo ponen en la salida (y/o fruta, en alguno he visto que ofrecen hasta fruta gratis).

A veces te ponen los termos y a parte un plato con azúcar o edulcorantes (que suelen ser líquidos), pero los brasileños son muy dados a azucarar el café ya, de modo que suelen tener 4 termos: café con azúcar, té con azúcar, café solo y té solo. Estos dos últimos para quien quiere edulcorante o le gusta sin azúcar.

Bueno, no hay mucho más que contar al respecto.

Comments (1)

Desconexión del trabajo

Desde que trabajo picando código convivo con un problema gordísimo y es que a pesar de que me gusta lo que hago (la mayor parte de las veces) cuando pretendo acabar de trabajar, no lo consigo. Ni cuando trabajaba en la oficina en Sant Cugat ni ahora que trabajo en casa. Es más, ahora que trabajo en casa es muchísimo más difícil.

Antes, en cuanto salía del trabajo llegaba a un piso vacío (Ellen salía bastante más tarde que yo) y con la cabeza llena de nuevas características para el programa que quedaban por hacer, de viejas características para retocar y con los problemas que habían surgido durante ese día y que no había podido solucionar antes de fichar para salir. De modo que acababa enciendiendo el ordenador de casa, conectándome a la VPN del trabajo y acabando de solucionar lo que fuera, comenzando a implementar aquella característica urgente que habían pedido, etc…

Esa imposibilidad de desconectar comenzó a quitarme el sueño, de modo que comencé a ir al trabajo antes, supuestamente entraba a las 9:00 de la mañana y llegué a ir a las 6:00 al trabajo (no era común, pero sí que llegué a hacerlo algunas semanas), aunque por lo general comenzaba a las 7:00 o las 8:00 lo que me daba una o dos horas antes que mis compañeros llegasen de tranquilidad y silencio en la oficina. A pesar de entrar antes, solía salir a mi hora (si salía antes me quedaba con la sensación de que me estaba dejando muchas cosas por hacer que podría acabar antes de irme). Llegó el momento en que pedí un cambio de horario, en lugar de entrar a las 9:00 y salir a las 18:00 (una horita para comer) pedí entrar y salir una hora antes, aún así comencé a entrar a las 7:00 y seguía saliendo a las 18:00 para no llegar a casa y encontrármela  vacía, con la única compañía de mis asuntos laborales.

Como seguía trabajando aunque saliera del trabajo, decidí que podía ahorrarme en viaje a casa (10 o 15 minutos) y comencé a quedarme cada vez más tiempo por la tarde, hasta las 20:30 (hora a la que salía Ellen) o 21:00.

Al final, después de poco menos de medio año en este último estado llegué a acumular 12 días de horas extras. Que triste.

¿A que viene todo esto? Pues, a que según mi nuevo contrato que me permite trabajar desde Brasil debo dedicar 8 horas sin embargo comienza a pasarme lo mismo, comienzo a trabajar a las 6:00 o 7:00 y por lo general no paro hasta las 20:30 más que para desayunar y comer. Porque cada vez que paro no hago más que darle vueltas a lo que esté haciendo. Todo este tiempo sobrante lo suelo utilizar en ir a comprar al centro de Teresópolis, hacer papeleos (cosa que antes ocupaba mucho más tiempo de lo que ocupa ahora que está casi todo listo) o porquerizas por el estilo, pero siempre con la sensación que estoy dejándome cosas por hacer.

Sin embargo, desde la semana pasada la cosa está cambiando y hasta me está modificando el humor. Y es que he conseguido encontrar algo que me quita todos estos problemas de la cabeza (aunque me da otros) y eso es el jiu-jitsu brasileño. no es mucho rato, pero el momento en que me están torturando no pienso en si el puntero aquel debe estar saliéndose de madre porque se está comiendo mucha memoria o como hacer que cuando falle la VPN el programa no de un cuelgue impresionante.

Hasta me ha cambiado el humor, como decía, salgo de allí después de que me hayan torturado la mar de contento, soy un faixa branca (un cinturón blanco) y por lo tanto no tengo técnica ninguna. Como hace cerca de mil millones de edades del universo que no hago deporte alguno, mi condición física es deprimente y creo que en alguna estrangulación voy a soltarle la pota a mi mestre o compañero. Pero en cuanto acabo, recupero el aire y me dirijo cojeando al coche, me siento feliz, llego a casa con ganas de contarle a Ellen qué parte del cuerpo me han estado castigando esta vez y una vez volviendo hasta se me ocurrió como solucionar algo del curro.

El jiu-jitsu me mata, ¡pero me sienta de un bien!, que cosas.

Comments (2)

Ya tengo apelido

Pues esto, que ya tengo un apelido que no es otra cosa que un apodo.

Aquí para ser considerado como persona humana de bien, deben asignarte un apodo. Y a mí, la semana pasada me lo asignaron. No es que
haya sido muy original, es más hasta me dieron a elegir entre estos dos grupos:

  • Espanhol, Spanish o Hispano
  • Gringo

Así que elegí el primer grupo más que nada porque gringo me suena un poquito despectivo, como nosotros con los guiris, y ahora me llaman Espanhol o Spanish o Hispano según tengan el cuerpo ese día.

El culpable del apodo es este personaje (el de pantalones azules):

Mestre Bitta

Este es mi mestre de Jiu-Jitsu Brasileño (Brazilian Jiu-Jitsu, BJJ), y es que hace una semana mi querida esposa le dió por apuntarme al club de BJJ más jodido que pudo encontrar, ¿será que sigue con intenciones de cobrar algún tipo de seguro de vida? ¬¬ (miradita de sospechar con licencia CC)
Por ahora me he dejado proyectar, estrangular, luxar y marear. Y pongo dejado en cursiva porque realmente ni me he dejado ni nada, pero intentara lo que intentara acababa en una cosa que llaman triángulo que no es una mezcla de estrangulación y luxamiento. Pero todo ese esfuerzo de la semana me ha valido un apelido y aunque solo sea por eso está mereciendo la pena.

Una cosa que me he dado cuenta es o bien que tengo los brazos muy cortos, o bien algunos tienen unos cuellos y espaldas demasiado anchas. Esto lo saco a colación porque en el último entrenamiento me tocó con un tipo al que casi me fue imposible estrangular porque pasándole un brazo izquierdo al rededor del cuello (por la izquierda, que yo estaba detrás de él) y el otro por debajo del sobaco derecho casi no podía llegar a cojerle las solapas del quimono… pa’ cagalse.

Bueno, para que veais alguno de los que me espancam (apalean) día sí día no os dejo esta foto que he encontrado de algunos alumnos del club googleando:

Apaleadores malandros

Nota para mi madre: Ya hago algo deporte para que no se me deteriore la salud :P

Comments (3)

Aportuguesamiento

Si tuviera que elegir una cosa que me guste del portugués diría que es la costumbre de aportuguesarlo todo (o casi). Al menos esto ocurre con el portugués brasileño.

Este aportuguesamiento se da sobre todo con palabras inglesas (o al menos las que yo más suelo ver) y se da de dos maneras diferentes según he podido ver:

  1. Creando y utilizando una palabra en portugués traduciéndo la palabra en inglés.
  2. Creando una palabra tal y como a los brasileños les suena la palabra en inglés en cuestión.

En el primer caso tenemos por ejemplo la palabra con la que se refieren al típico hot-dog que ellos llaman cachorro quente (literalmente perro caliente), tal y como lo hacemos nosotros en español. Desgraciadamente, ahora no me vienen a la cabeza más palabras de este estilo, a parte de esta y de que Brasil es uno de estos paises que no tienen un STOP en la señal de tráfico sino un PARE.

En el segundo caso sí que tengo un par de palabras más:

  • Sandwich se transforma en sanduíche.
  • Picknick lo convierten en piquenique (leido piquiniqui).
  • Feedback lo dicen como fidebaque (leido algo así como fidzibaqui).
  • Football se juega como futebol (leido algo así como fuchibou).
  • Balonmano (Handball en guiri paladino) se practica como handebol (para leerlo, andzibou).
  • Película (film) lo llaman filme (leido fiumi).
  • Walt Disney lo convierten en nombre propio así: Valdinei (conozco a uno que se llama así).

En buena medida, la culpa de que acaben creando una palabra tal y como les suena es porque al parecer los brasileños son incapaces de acabar una sílaba en una consonante -d, -t, -c / -k y algunas más, y por eso meten una -e.

Ale, se que esto no tiene mucha chicha, pero es algo que me llamó la atención desde el principio y he ido dejando pasar poner el post sobre esto.

Comments (1)

Me confunden

Hoy me han vuelto a confundir pero esta vez con un israelí, menos mal que no era un palestino cabreado.

¿Cómo será que hablan los israelís? ¿Será que he desarrollado sotaque (acento) israelí? ¿Me habrán salido las patillas esas onduladas que llevan algunos de ellos? Porque no será por estar circuncidado ni porque haya dado pié a que lo comprueben.
No, en realidad tiene una explicación algo más lógica: Teresópolis está plagado de sinagogas, habrá que fumigar un día de estos (chiste muy malo que no intenta recordar cámaras de gas ni nada por el estilo. Solo imito gomaespuma). La cosa está así; Teresópolis es una ciudad muy tranquila, fresquita y sobre todo segura y eso ha hecho que se cree una comunidad judía que se suele dedicar a joyería en Rio pero que busca un lugar tranquilo y seguro donde vivir.

Por todo esto es común que alguien trate con un judío proveniente de Israel y que al toparse conmigo haya notado un acento raro y lo primero que le venga a la cabeza es que soy israelí, además, según me ha comentado, la barba de dos semanas (o tres, que ya no me acuerdo) le ha confundido.

Comments

Saudade

Saudade es echar de menos, nostalgia.

Hace un par de semanas volví a España y no me había dado cuenta hasta entonces de las cosas idiotas a las que se les puede echar de menos.

Una de las cosas que más noté que echaba de menos (recordad que solo hablo de cosas idiotas, no estoy hablando ni de familia, ni amigos, ni conocidos, eso supongo que lo sobreentendeis) es conducir en carreteras buenas. Las carreteras de España no es que sean una gran cosa, pero al menos no vas por una autovía pendiente de los boquetes / zanjas / trincheras con las que a veces te encuentras en la que va entre Teresópolis y Rio. O de los pasos ferroviarios a nivel sin barrera que cruzan dichas autovías y es que sí, señores y señoras, en plena autovía (que aquí llaman rodovías), entre Teresópolis y Piabetá (donde vive mi suegro, un trecho de unos 35 Km) hay un paso ferroviario a nivel sin barreras y después de una curva. O lo último que me encontré este fin de semana, un carro cargado con un par de neveras tirado por un burro, con otro dirigiéndolo cruzándola, y si al menos fuera por un paso de cebra (que también los hay) aún.

En España puedes recorrer una distancia de 300 Km en algo menos de dos horas (si no te paran los hombres de verde) pagando los peajes que sean. Aquí para recorrer la distancia entre Teresópolis y Rio (sin contar lo que puedes perder en los atascos / retenciones a la entrada de Rio en la linha vermelha) va entre 2 y 2:30 y eso que la distancia es aproximadamente 90 Km. Y es que en Brasil las distancias son mayores solo a causa del estado de las carreteras (estradas) y autovías (rodovías), y ni mencionar las secundarias, que ni suelen estar asfaltadas, o que se asfaltaron una vez y por el estado debió ser en la época precolombina.

Otras de las cosas que echaba de menos sín saberlo son las aceitunas, sí esas que bienen metidas en ¿manzanilla? y rellenas de anchoas. Aquí no las he encontrado y aunque las encontrara, las aceitunas de aquí son más ácidas y eso hace que el aceite de oliva de estos lares sea también peor (además de caro). El más parecido que he encontrado es un aceite “español” de la marca carbonell, pero que traen de Argentina. Supuestamente este aceite es virgen extra, pero ni virgen ni extra, es algo más parecido a aceite de girasol rebajado con un poco de colorante.

Aaaargh! Tenía otras cosas en mente pero se me han ido, eso me pasa por no apuntarlas. Bueno, dejo un vídeo que habla de la saudade y bastante acertadamente dice que es dor de verdade (dolor de verdad), además me encanta como mezcla ritmos de hip-hop con pagode y samba:

Y aquí os dejo la letra (a pelo, sin link ni nada):

Esse beat aqui oh!
Dá pra rimar sobre tudo
Sobre rap, samba, passado, futuro
Sobre amor ou até sobre maldade,
Mas nesse aqui vamos falar é de saudade.
Eu disse vamos porque eu não tô sozinho
Tá comigo Arlindo Cruz e Zeca Pagodinho.

Tá vendo que maldade
Que a saudade fez comigo
Me deu como castigo a solidão,
Me fez chorar.
Ela sabe muito bem
Que sem amor corro perigo
Por isso que eu lhe digo:
A saudade é muito má.

Saudade! Saudade!
Hoje eu posso dizer o que é dor de verdade! (2x)

A saudade não tem pena,
Não tem dó nem compaixão,
Não perdoa só condena,
A saudade é uma prisão.
A saudade é uma praga
Que o rosto não disfarça.
Passam dores, passam mágoas,
Mas a saudade não passa.

Saudade! Saudade!
Hoje eu posso dizer o que é dor de verdade! (2x)

É que Deus fez a cabeça
Em cima do coração
Para que o sentimento não ultrapasse a razão
A saudade é de fato
A dor mais triste desse mundo,
Dói no coração pacato,
No coração vagabundo.

Saudade! Saudade!
Hoje eu posso dizer o que é dor de verdade! (2x)

Tava com saudade de mim?
Tô aqui de novo
Misturando rap com samba
Só mais um pouco
E vou tá pronto pro que der e vier.
Dói no coração malandro,
No coração de mané.
Do tempo que D2 jogava no Andaraí
Saudade do que eu vivi,
Saudade do que eu nem vi.
Quem nunca se sentiu sozinho?
Não importa a idade.
Que já sentiu pode dizer
O que é dor de verdade.
Não tem pena, não tem dó nem compaixão.
Só condena a saudade.
É uma ilusão dos versos de Arlindo e do Zeca.
Tô com saudade,
Quanto mais tempo mais camaradagem.

Saudade! Saudade!
Hoje eu posso dizer o que é dor de verdade! (2x)

Espero que lo disfruteis.

Comments (1)

Decíamos ayer…

Estoy con demasiado que hacer y demasiadas pocas ganas.

Pero para recomenzar, ¿qué mejor que haceros perder el tiempo mirando esto:

Aún no he conseguido parar de reirme de algunos de los gazapos.

Nota: Si quereis verlo a pantalla completa haced click en “on SlideShare” y ahí podreis encontrar la opción “Full Screen”.

Espero que os guste.

Comments (2)