Boteco Belmonte
En el post anterior os comenté algo sobre el boteco Belmonte, donde estuvimos el último fin de semana de mayo (creo).
Antes debo hablaros del compañero que sale en las fotos, que no es ni más ni menos que Fer, el de los comentarios. Fer hace un tiempecillo se decidió a venirse a Brasil a buscar fortuna, brasileñas y algo de trabajo, pero poco que eso cansa. Y para ello se estableció en Rio de Janeiro desde donde se dedicó tanto que acabó encontrando trabajo en São Paulo (¡Enhorabuena de nuevo, compañero!) justo de lo que estaba buscando
Continuando, el boteco Belmonte en un principio no era nuestra primera opción, la verdad ni sabíamos que existía, nuestra idea ir al Rio Scenarium, que cae cerca, pero después de ver la cola que había montada para entrar decidimos que mejor nos buscábamos otro lugar y como habíamos pasado por un lugar bastante graciosillo donde se oía buen samba decidimos volvernos y quedarnos allí. La cosa comenzó bien, ya que poco después de llegar y meternos entre lorza y lorza un par de caipirinhas bien cargadas y cambiarnos de sitio para ver mejor la rueda de samba que se había montado, nos regalaron unas porciones de tarta de un cumpleaños que estaban celebrando en la mesa de al lado (¿dónde se ha visto que vas a un bar y te acaban dando un cacho de tarta de un cumpleaños donde no pintas nada?)

Estábamos felices con nuestros pedazos de tarta y con una buena vista del grupo de samba

Pero después de un par de Chopps (cañas) más, Fer estaba con ganas de darse unos bailoteos y se buscó a una chiquilla en una mesa cercana y la sacó a bailar algo (no me acuerdo qué era pero en la foto arrimando cebolleta)

Al final acabamos levantándonos Ellen y yo también y nos fuimos a unirnos a la rueda de samba que estaba volviéndose a formar:

Y ahora, para continuar unas poquillas fotos de la rueda de samba que acabó formándose:



Fijaos en la “maraca” improvisada rubro-negra que se ve en el centro inferior de la foto de arriba, curiosos instrumentos que se trajeron las chicas estas (que tampoco estaban en la banda ni en el cumpleaños). No son más que dos culos de latas de refresco con algo dentro parecido a arenilla o trocitos de metal pequeños (no abrimos ninguno) de los que conseguimos llevarnos un par para que Fer los regalase de vuelta a Londres porque se los dejaron olvidados en una mesa

El tipo de azul que estaba a mi lado era la verdadera alma de la fiesta y eso que ni estaba en el grupo de samba, ni en el cumpleaños, ni nada por el estilo…

Hay que refrescarse un poco entre canción y canción
Hubo un momento en que se dedicaron a ir llamando a la gente para que se pusiera en el centro para bailar samba, este tipo ahí abajo fue la hostia, que ritmo llevaba, parecía que estaba desfilando en el sambódromo en pleno carnaval.


La cosa estaba tan bien que hasta yo arriesgué un par de espamos (porque no se le pueden llamar pasos) de samba.
Cuando salimos del Belmonte para buscarnos algún puesto callejero de perritos calientes o churrasco de gato (es como llaman popularmente a los puestos donde venden espetinhos -pinchitos- de carne en la calle), que tanto sambar da un hambre horrible y para irnos para casa nos encontramos con un pintor mexicano que iba más bebido que nosotros (que ya es decir) vendiendo unos cuadros bastante bonitos de los arcos de Lapa (el barrio festero por excelencia de Rio, donde estábamos). Algo le dió a Fer en el alma que acabó presentándose como mexicano de padre español y madre brasileña ¿? El pintor que nos ofrecía sus cuadros por R$ 800,00 (una barbaridad) acabó dejándonoslos por R$ 79,90 después de un ágil regateo de la única no perjudicada por el alcohol, Dona Ellen
Ale, que e me cansan los dedicos de tanto click para poner foticos.
¡Ah! Por cierto, he cambiado el sistema para compentar, ahora se debe uno registrar, así aparecerá el nombre que desde que actualicé el wordpress que me hace cosas raras y no tengo mucho tiempo de ir mirando. Si no os gusta, vuelvo a dejarlo como antes.
Saludetes a todos.
servidora said,
June 23, 2008 @ 23:14
La buena noticia es que lo he hecho y casi sin perderme. La segunda buena noticia es que se puede cambiar el password. La tercera buena noticia es que me encanta veros de marcha
La mala noticia es que por aquí aún estamos de exámenes y se ponen los dientes laaaaaaaaargossss… no veas que desastre he montado en el suelo
XDD